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Sep 23/2019

La sexualidad no es "blanco" o "negro": la bisexualidad desde cinco puntos de vista

Foto: Rodrigo Crespo

“Tengo un recuerdo muy presente. Tenía una compañera en una clase de teatro; quería ser su amiga, algo me llamaba mucho la atención en ella. Tiempo después me di cuenta cuenta que en realidad ella fue la primera niña que me atrajo. Yo tenía como 8 años”, cuenta Paulina, quien a los 15 verbalizó la bisexualidad y a los 21 la asumió completamente. 

Desde 1999, cada 23 de septiembre se conmemora el día internacional de la bisexualidad.

Ese año, activistas estadounidenses exigieron visibilización y reconocimiento de la bisexualidad ante los estereotipos, prejuicios y discriminación por parte de personas heterosexuales y, también, de sexualidad diversa.

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“Un problema que ha tenido la bisexualidad es que estamos en un mundo que siempre nos habla de dos. Concebimos todo como melón o sandía, ¿pero qué pasa con las guayabas? Para la gente bisexual colocarse en un mundo tan binario es un problema, porque su experiencia no es esa”, explica Rinna Risenfeld, psicoterapeuta, sexóloga y autora de libros como Mamá, papá, soy gay y Bisexualidades. 

Este mundo binario en que vivimos es el que permite que las personas hagan afirmaciones tan injustas e innecesarias como “no eres bisexual, eres un gay que no lo acepta”, “no sabes lo que quieres”, “estás confundido/a” o “es una fase nomás”. 

“La ignorancia social de una sociedad binaria hace que mucha gente no entienda qué onda con la bisexualidad”, dice Risenfeld, “Y hay que explicarlo”.

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La sexualidad no se trata de blancos o negros, hay mil tonos entre esos dos. Y, pon atención, también hay diferentes tipos de bisexualidades. 

Gente bisexual de toda la vida. Personas que descubren su bisexualidad. Gente que experimenta con su bisexualidad. Personas con bisexualidad específica -es decir, que solo le ha sucedido con una persona- y hasta gente que solo fantasea con ser bisexual. 

Foto: Rodrigo Crespo durante el desfile del Orgullo LGBT+ 2019 en la Ciudad de México.

Basta de encasillar

Risenfeld explica que si quieres entender la bisexualidad tienes que salirte de esa perspectiva binaria en la que siempre hemos vivido. 

“No nos enseñaron a ver personas, vemos equipo. El equipo de los heteros, el equipo de los gays. Hay gente que dice ‘yo te acepto, pero ubícate en un equipo’. Si viéramos personas solo diríamos ‘ah, ahorita anda con Martín; luego anda con Lupita’”, dice Risenfeld en entrevista.

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La imposibilidad de entender que la sexualidad es muy diversa deriva en discriminación y para muestra los datos del Diagnóstico Situacional de Personas LGBTIQ en México, elaborado por la UAM Xochimilco y la organización Inspira en 2015.

Este diagnóstico revela que 50.07% de los hombres bisexuales y el 59.15% de las mujeres bisexuales entrevistadas aseguran haber enfrentado algún tipo de discriminación por su orientación sexual.

La bisexualidad desde cuatro puntos de vista

Paulina

“Verbalizarlo y decirlo es un proceso que parece externo pero en realidad es muy interno”, comenta Paulina, quien a los 21 años se asumió bisexual luego de estudiar año y medio comunicación en una escuela para, después, cambiarse a otra.

Ella considera que, a pesar de crecer conociendo la existencia de homosexuales y lesbianas, no sabía que existían también las personas bisexuales, hasta que en redes sociales como Hi5 vio por primera vez este término.

A pesar de que se asumió abiertamente como bisexual cuando iba a la universidad, su familia se enteró tiempo después. “Tenía mucho miedo de que me fueran a rechazar”.

Para Paulina, la bisexualidad es un camino en el que ha podido conocerse mejor y asegura que, a nivel sexual, a ella simplemente le gustan los cuerpos más allá de que sean hombres o mujeres, por eso le molesta que las personas le pregunten “¿qué te gusta más?”.

“Nombrarlo para mí fue muy importante, porque hasta la fecha siento orgullo, es decir, existimos”.

Paulina cuenta que le molesta que la gente piense que su bisexualidad tiene “etapas” o “fases”. Porque eso, lejos de entenderla, la encasilla más, pensando que “a veces es heterosexual” y “a veces es lesbiana”.

Mauricio

“Desde la primaria me pasaba algo curioso con la aprobación masculina. Siempre quería ser más cariñoso, tener una atención más parecida, como la que tenía con las mujeres”.

Él y su pareja llevan 10 años juntos y desde hace dos tomaron la decisión de que su relación fuera abierta; este es el mismo tiempo que se asume como bisexual.

“Me di cuenta que no tendría problema en compartir mi vida romántica y sexual con otra persona que no fuera mujer”.

Su familia no sabe que es bisexual dado que considera que “no necesitan saberlo”.

Mauricio dice que las personas bisexuales tienden a ser sobresexualizadas y que, por supuesto, le han hecho la típica pregunta de si le gustan más las mujeres o los hombres.

“En mi vida en general yo no soy una persona muy sexual. Las interacciones que tengo con las personas son mucho más románticas o cariñosas que sexuales, es raro que yo diga que voy a coger con alguien”.

Mauricio comenta que al asumirse como polisexual “la gente espera más de mí en la parte sexual, me siento presionado”.

Karolyna

“Ha sido un proceso largo, pero desde hace como ocho años dije ‘de aquí para adelante no voy a ocultar nada. Soy así, esta es mi esposa y soy bisexual'”.

Maky, como le apodan sus amigxs, es activista de It gets better por los derechos de la comunidad LGBTTTQI porque siente que falta visibilidad de las personas bisexuales.”No me sentía representada como bisexual dentro de la comunidad y dije ‘no voy a quejarme, voy a representarme yo misma'”.

Lleva casada dos años con su pareja y más de 12 con ella y comenta que se ha sentido juzgada por personas que le dicen que no es bisexual, sino una lesbiana que se niega a aceptarlo.

“Del clóset de la bisexualidad se está saliendo constantemente y desde la primera vez que lo hice he enfrentado problemas como que me cuestionen por ser tan visible, que me digan que me hice bisexual porque los hombres no me pelan o que me sexualicen pensando que estoy dispuesta a tríos o cosas parecidas sólo por mi orientación”.

Sin embargo, Maky es una persona segura y feliz con su orientación, que lucha por alzar la voz y dar más espacios en los que se luche por normalizar lo no binario.

En un mundo que monetiza con que todos seamos iguales, el que tú seas diferente y seas feliz siendo tú mismx es el acto más revolucionario que puedes hacer. Y llevar eso a todos los lugares en los que tú estés, es algo que le va a dar luz a otras personas. Todo mejora”.

Paola

Paola cuenta que su proceso para aceptarse y desarrollarse como bisexual fue muy sencillo: “siempre estuve en un ambiente muy abierto y nunca necesité ponerle nombre a nada, me desenvolvía con normalidad y todo era muy fácil”.

Sin embargo, nombró su bisexualidad hasta la universidad, cuando tuvo su primera relación formal con otra mujer, cosa que le ayudó a entender su identidad y abrazar esa parte de su ser. “La relación sólo se dio y ya; no fue algo que me costara. Ahí fue cuando dije ‘ah, baia, baia‘. Todo me hizo sentido en ese momento”.

Hoy, Paola lleva aproximadamente dos años en una relación heterosexual y comenta que, a pesar de que al principio fue complicado, el nivel de entendimiento entre ella y su pareja ha crecido mucho y son muy felices hoy.

“Cuando empezamos sí tenía dudas como ‘¿me vas a dejar por otra mujer?’. Cosa normal porque esta relación ha hecho que él se cuestione la manera en la que construye relaciones e incluso la manera en que construye su masculinidad. Es preguntarse cosas que en una relación con alguien hetero no se hubiera preguntado nunca“.

Para Paola existen dos problemas: que siempre tenga que estar reafirmando su sexualidad con la gente que conoce y las preguntas con morbo por parte de hombres que la sexualizan por ser bisexual.

Sin embargo, cree que esto se puede cambiar combatiendo la heteronormatividad y educando sobre género y sexualidad a la gente.

“Si te encuentras con alguien bisexual, conócelx antes de enjuiciar, etiquetar o encasillar. Pregúntale sobre su vida, sobre sus relaciones afectivas y cómo vive su bisexualidad. Acércate y entiéndelx. Porque seguro te dirá muchas cosas que no esperabas o no sabías”: Rinna Risenfeld.