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Sep 19/2019

El diccionario en inglés más popular acepta pronombre inclusivo; ¿qué pasa con el español?

Foto: Unsplash

Uno de los diccionarios de inglés más prestigiosos de Estados Unidos incorporó esta semana un nuevo significado para el pronombre they (“ellos/ellas” en español) para referirse “a una sola persona cuya identidad de género es no binaria”, es decir, que no se identifica enteramente como masculino o femenino.

El diccionario Merriam-Webster, el más consultado en internet por los estadounidenses, pone como ejemplo la siguiente oración: “Sabía ciertas cosas acerca de la persona que estaba entrevistando. (They) adoptó su nombre de género neutral hace unos años, cuando comenzó a identificarse conscientemente como no binario, es decir, ni hombre ni mujer. Estaba en sus veintes, y trabajaba planificando eventos”.

La última actualización de este diccionario incluye otras 532 palabras y significados nuevos. “Las palabras pueden ir y venir en un idioma, pero las que muestran poder de permanencia y uso creciente necesitan ser registradas y descritas“, aseguró en un comunicado la editorial.

¿Y por qué decidieron dar un significado no binario a este pronombre?

Merriam-Webster reconoció que “they” ha sido consistentemente utilizado como un pronombre singular desde finales de 1300. Si bien entre algunas personas este uso es bastante aceptado, también se ha debatido mucho sobre que no es gramaticalmente correcto, pero “no vamos a intentar abarcarlo aquí”, señaló en un comunicado.

El diccionario también dijo que tiene evidencia en sus archivos del uso de they como pronombre no binario, que data de 1950, y apuntó que es probable que existan usos similares aún más antiguos.

En los últimos años, el uso no binario de they es cada vez más popular entre los hablantes del inglés, especialmente entre las generaciones más jóvenes y las personas que no se identifican como hombres o mujeres.

Apenas la semana pasada, el cantante inglés Sam Smith anunció que desea que lo identifiquen con los pronombres they/them pues “después de toda una vida de estar en guerra con mi género, he decidido abrazarme por lo que soy, por dentro y por fuera”.

“Entiendo que habrá muchos errores, pero todo lo que pido es que por favor se intente. Espero que puedan verme como me veo ahora. Todavía no puedo hablar elocuentemente sobre lo que significa ser no binario así que por ahora sólo quiero ser VISIBLE y tener apertura. Si tienen preguntas y se preguntan qué significa todo esto, haré todo lo posible para explicarlo”, declaró en su cuenta de Instagram.

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Today is a good day so here goes. I’ve decided I am changing my pronouns to THEY/THEM ❤ after a lifetime of being at war with my gender I’ve decided to embrace myself for who I am, inside and out. I’m so excited and privileged to be surrounded by people that support me in this decision but I’ve been very nervous about announcing this because I care too much about what people think but fuck it! I understand there will be many mistakes and mis gendering but all I ask is you please please try. I hope you can see me like I see myself now. Thank you. P.s. I am at no stage just yet to eloquently speak at length about what it means to be non binary but I can’t wait for the day that I am. So for now I just want to be VISIBLE and open. If you have questions and are wondering what this all means I’ll try my best to explain but I have also tagged below the human beings who are fighting the good fight everyday. These are activists and leaders of the non binary/trans community that have helped me and given me so much clarity and understanding. @tomglitter @munroebergdorf @transnormativity @alokvmenon @katemoross @glamrou @travisalabanza @twyrent @chellaman @jvn @lavernecox @stonewalluk @glaad @humanrightscampaign @mermaidsgender Love you all. I’m scared shitless, but feeling super free right now. Be kind x

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No es el primer anuncio de este tipo, pero la cobertura sobre este tipo de temas parece seguir siendo un asunto delicado para los medios.

El diario español El País se preguntó “¿cómo referirnos en español a quien no se siente ni hombre ni mujer?” y señaló que el caso de Sam Smith -que aunque no es la primera persona que hace una declaración similar, pero sí la primera que ha vendido más de 20 millones de discos- ha abierto “un debate sobre el uso de la lengua española y la necesidad de crear nuevos términos que se adapten a nuevas realidades”.

En un intento de respetar el anuncio y mientras un consejo de redacción decide cómo afrontar estos casos, la agencia Reuters dio mil vueltas para no usar ningún pronombre ni artículo posesivo.

Peeeero, a Associated Press parece no haberle importado mucho y siguió refiriéndose a Sam Smith en masculino. Algo que no le gustó mucho a Ashley Dye, periodista LGTBI+. Solo checa este hilo:

Pues muy padre y todo con el inglés, pero… ¿qué onda con el español?

La periodista, traductora y correctora de estilo, Paulina Chavira, señala que esta nueva definición de they es “una muy buena noticia, pues es un tema que se había abordado desde hace un tiempo”.

“Durante una reunión en Nueva York en 2015,  lingüistas, gramáticos, lexicógrafos de Estados Unidos decidieron que they era una buena opción como pronombre no binario. El que ahora Merriam-Webster lo incluya, certifica el uso que ha comenzado a tener en la sociedad como un pronombre no marcado por género”, apunta.

Por su parte, Maria Elena Madrigal, doctora en literatura hispánica y coordinadora de la maestría en traducción del Colegio de México, señala que esta nueva definición de they es “funcional y está sustentada en una realidad identitaria”.

Nos recordó que no es la primera vez que el diccionario Merriam-Webster incorpora lenguaje inclusivo. En 2018, añadió el adjetivo latinx para referirse a lo “relacionado con, o marcado por la herencia latinoamericana, utilizado como una alternativa neutral al género para latinos o latinas”.

Usar ‘e’, ‘x’, ‘@’, ¿cuál es la mejor opción?

Chavira, que ha sido correctora de estilo para el New York Times en español, relata que en la versión en inglés del diario a veces encontraban entrevistas a personas que se identificaban como they y, tomando en cuenta el ejemplo de varias colectivas, decidieron traducirlo como “elle”, “porque es mucho más fácil utilizar una ‘e’ que una ‘x’ o una ‘@’”.

Asegura que incluso hay gente que propone usar “ze” (no, no es un typo) “lo cual me parece algo mucho más complicado, porque es mucho más fácil usar ‘elle’ si ya tienes ‘él/ella’, a que des el brinco a ‘ze’”.

Chavira resalta que muchas veces el uso de la “e” o de pronombres como “elle” es ridiculizado. “El lenguaje inclusivo y el desdoblamiento -como ciudadanos y ciudadanas y similares- han sido ridiculizados por muchos, pero la burla se genera porque hablamos de un movimiento en contra de la estructura actual de poder y eso obviamente incomoda”, afirma.

Por su parte, Maria Elena Madrigal argumenta que habría que considerar que estas alteraciones “podrían entorpecer la lectura de textos extensos o de aquellos que deberían ser entendidos por cualquiera, como leyes o indicaciones médicas”.

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¿Por qué la RAE o la Academia Mexicana de la Lengua no han propuesto algo así?

La doctora Maria Elena Madrigal señala que ni la RAE ni la AML han propuesto algo similar al they no binario “porque son instituciones conservadoras, a diferencia de los gestores del Merriam-Webster, que incluyen vocablos y usos sin que medien cuestiones éticas o morales, y toman muy en cuenta las aportaciones de los hablantes”.

Chavira señala que una de las razones es que los hispanohablantes -y en específico los mexicanos- sentimos este tipo de lenguaje y las razones de que exista como algo muy lejano o ajeno. “Es cierto que no es tan común  encontrarte aquí en México con alguien que no se identifique con un género binario”, pero eso no significa que no existan o que no deban ser incluidos, apunta.

Otra razón, dice la periodista, es que “debido a la academia y a la estructura misma del español, el masculino genérico parece bastar para nombrar a todos, pero con los movimientos feministas y LGBTI+ hemos visto que no es así. Es una lucha dura, más para aquellos invisibilizados, como quienes no se identifican como ‘él’ o ‘ella’”, declara.

La doctora Georgina Barraza, académica en Letras Hispánicas de la UNAM y miembro de la Academia Mexicana de la Lengua (AML), señala que ni la RAE ni la AML han incorporado un término inclusivo o no binario porque, a diferencia del inglés, “en el pronombre en plural correspondiente en español tenemos ellos/ellas, lo que hace el asunto algo mucho más complicado”.

“Es mucho más fácil la adaptación de pronombre no binario con they porque morfológicamente no tiene ninguna distinción de género”, señala.

Pero esta experta en el lenguaje asegura que no es que la academia no tenga empatía con los movimientos o las condiciones sociales de ciertos grupos, sino que se debe a “una dinámica interna”.

Señala que en la AML se ha discutido para tomar una postura al respecto y, aunque el debate no ha terminado, creen que no es el papel de las academias fijar cambios en la lengua, sino “describir qué se está utilizando en la actualidad pero no para simplemente dictar qué es correcto y qué no lo es”.

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¿Un idioma más flexible que otro?

Barraza afirma que el inglés es mucho más flexible que el español a las adaptaciones y acepta variaciones sin tantas restricciones como otras lenguas.

“No hay una real academia de la lengua inglesa y además la lengua viva es mucho más reconocida por parte de diccionarios como Marriam-Webster. El diccionario Oxford por ejemplo no está hecho exclusivamente por académicos sino por aportaciones de los propios hablantes y, en ese sentido, el inglés es mucho más innovador”, apunta.

Claro que la RAE y la AML también toman en cuenta las aportaciones de los hablantes, pero internamente el trabajo está hecho exclusivamente por académicos.

Barraza explica que el lenguaje inclusivo está en una especie de proceso en el que aún no termina de ‘cuajar’ en la sociedad. Aunque cada vez hay más personas que lo promueven y lo usan, no necesariamente lo hacen en todos los contextos de su vida y de manera homogénea.

Incluso si el lenguaje inclusivo llega a establecerse entre los hablantes, tomaría tiempo para que las academias lo analicen, lo discutan y determinen su uso y significado.

Chavira, por su parte, ve poco probable que la academia española aplique un pronombre no binario “debido a la estructura interna que tiene”.

“Le toca a la sociedad impulsar su uso porque aún no parecemos tener claro cuál es la función de las academias y creemos que lo que digan es lo que tenemos que hacer, cuando en realidad la relación es un poco al revés”, señala.

Asegura que, si la sociedad empieza a identificar la necesidad de referirse a ciertas personas como “elle” y comienza a utilizarse con más y más frecuencia, entonces sí tendrá que haber un momento en el que la academia del español acepte su uso.

“Tristemente no creo que sea en un futuro cercano. Creo que va a tardar tiempo, aunque el internet y las redes sociales podrían acelerar el proceso porque nos dan la posibilidad de leer y conocer visiones y realidades muy distintas a la nuestra”, concluye.