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Oct 31/2019

Desde canibalismo hasta momificación: así se vive la muerte en el mundo

Foto: Anton Darius para Unsplash

Morir es parte de la vida: tarde o temprano es algo que a todos nos sucederá. Igual que muchos otros aspectos sociales, la muerte se vive de diversas formas en el planeta. Estas tradiciones están determinadas por las religiones que cada persona profesa, pero también por cómo vemos la vida y la muerte.

En México la mayoría de los ritos funerarios siguen las tradiciones y normas católicas. Sin embargo, cada 2 de noviembre visitamos a nuestros muertos en el panteón. Esta es una de las formas con las que convivimos con la muerte.

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En otras culturas los ritos funerarios son muy diferentes. Canibalismo, momificación y otras costumbres revelan cómo las personas diferentes a nosotros viven y mueren. A continuación les presentamos algunas de las que más llamaron nuestra atención.

La vida es una gran sorpresa. No veo por qué la muerte no podría ser una mayor. Vladimir Nabokov.

Vivir con tus muertos: Tana Toraja, Indonesia

En esta regencia de Indonesia la muerte es una transición que puede durar varios años para vivos y muertos. Para ellos uno de los eventos más importantes es la muerte por lo que es un evento social. Darle el funeral que se merece a un ser querido puede llevarles bastante tiempo.

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Cuando un pariente muere es embalsamado y colocado en un cuarto de la casa. Los miembros de la familia lo cuidan y alimentan simbólicamente. Para ellos aún no está muerto, así que le llaman “to makala” (una persona enferma) o “to mama” (alguien que está dormido).

Desde el momento de su muerte biológica hasta su funeral, estas personas están en la transición hacia la vida después de la muerte, conocida como “Puya”.

Una vez que la familia reunió los recursos para realizar el funeral. Durante éste se sacrifican búfalos de agua para que acompañen el alma de la persona en el más allá. La carne se le da a las personas que asisten a la ceremonia. Los cuernos son colocados en la casa familiar. Mientras más cuernos haya, mayor es el estatus social del muerto. El cuerpo es colocado en cuevas once días después de la ceremonia.

En Tana Toraja, Indonesia, los búfalos son importantes para los funerales

En Tana Toraja, Indonesia, los búfalos son importantes para los funerales. Foto: Wiki Commons

El cuerpo como alimento: Tibet, Mongolia e India

En la mayoría de las ramas budistas se incinera a los cuerpos o se les da a los animales como un acto de caridad. Para ellos en el momento en el que una persona muere el cuerpo se convierte en un recipiente vacío. El alma es la que sigue viva.

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El 80% de las personas en el Tibet eligen el entierro en el cielo como ritual funerario. Este consiste en cortar en trozos pequeños los restos físicos de la persona. Después son llevados a las montañas para que buitres se alimenten de ellos. Este ritual es realizado por personas especializadas que conocen la tradición. Uno de los lugares en los que más se realiza esta práctica es en el Monasterio de Drigung Til. Durante la noche los lamas leen oraciones sutras para los cuerpos.

En Mongolia se realiza un entierro muy similar al que se llama Sacrificio aéreo. La familia coloca el cuerpo en alguna zona abierta de la naturaleza. Después colocan piedras para marcar el contorno de la persona.

Finalmente dejan que los animales devoren el cuerpo dejando sólo las piedras, que es una representación simbólica del espíritu.

En Mumbai, India también se realiza la misma práctica con algunas variantes y por creencias muy diferentes. Dentro de la religión Zoroastrian el cuerpo al momento de morir se convierte en receptor de deshonra y corrupción. Tanto así que los entierros o incineraciones no se realizan porque el cuerpo podría corromper los elementos del fuego y la tierra. Después de que el cuerpo se limpia con orina de toro, los familiares pueden despedirse pero sin tocarlo. Finalmente son llevados al Dhakma o Torre del silencio en el que se les quita la ropa con aparatos porque estas también están contaminadas. Ahí los cuerpos son devorados por los buitres.

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Cenizas y alimento para proteger el alma: Venezuela y Brasil

El pueblo yanomami es una etnia indígena que habita en el estado Amazonas de Venezuela y en los estados Amazonas y Roraima de Brasil. Para ellos la muerte es un momento más del ciclo de la vida y una oportunidad para conectar con sus ancestros.

Los yanomami incineran a sus muertos para proteger su alma. Las almas salen de los cuerpos al momento de morir y sólo quemando los restos físicos pueden salvarlas. Después utilizan las cenizas de los huesos para mezclarlas con una pasta hecha a base de plátano.

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Los familiares de la persona fallecida se comen esta mezcla. Para ellos la energía vital de los seres humanos se encuentra en los huesos. Cuando ellos ingieren los restos de sus familiares no lo hacen por canibalismo, sino para reintegrarlos al grupo familiar y para salvar su espíritu.

Los yanomami, que viven en Venezuela, tienen un elaborado rito funerario. Foto: Wiki Commons

Los yanomami, que viven en Venezuela, tienen un elaborado rito funerario. Foto: Wiki Commons

Árboles, cigarros y cocinas — Filipinas

Los rituales mortuorios en Filipinas son muy diversos. En la región de Apayao, los muertos son enterrados debajo de la cocina.

En las áreas rurales de Cavite el lugar de descanso de los muertos es muy diferente. Antes de morir las personas eligen el árbol en el que serán enterrados. Esto generalmente ocurre cuando una persona ya es vieja o está gravemente enferma. Cerca del árbol se construye una choza y se hace un hueco al árbol. Cuando la persona muere, sus restos son colocados dentro del árbol.

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En la región de Tinguian el ritual para enterrar a un familiar es diferente. Durante ocho días el cuerpo de la persona que murió es vestido con sus mejores topas, está sentado en la entrada de la casa y sus familiares le colocan un cigarro.

En el pueblo cercano de Benguet a los muertos se les venda los ojos y son colocados en la entrada del hogar. La tarde previa al funeral se realiza una ceremonia en la que los viejos narran con cantos la biografía de la persona. Mientras el cuerpo es enterrado los asistentes golpean palos de bambú para guiar a la persona muerta hacia el paraíso.

Otra tradición funeraria muy conocida es la de los ataúdes colgados en los acantilados. Esta práctica se realiza en la región de Sagada. Los ataúdes son colocados en estos lugares para acercar más a sus muertos al paraíso.

Texto publicado originalmente el 2 de noviembre de 2016 en clicknecesario.com