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Nov 11/2019

¿Qué hace que una canción nos guste tanto? Científicos descubren la clave del placer musical

Foto: Unsplash

Detente un momento y piensa en tu canción favorita. Es más, si puedes, ponle play y deja que suene de fondo mientras lees esta nota. Además de quién la canta o qué tan buena es la letra, ¿sabes por qué te gusta? y, más importante aún, ¿qué hace que sea tan placentero escucharla?

Un grupo de investigadores del Instituto Max Planck en Alemania podría tener la respuesta. Tras analizar 80 mil progresiones de acordes en 700 canciones de las listas de Billboard entre 1958 y 1991, encontraron que el placer musical parece ser causado por una mezcla entre incertidumbre y sorpresa.

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De la expectativa al placer musical

El estudio mostró que, cuando los participantes estaban relativamente seguros sobre el acorde que seguiría, les resultaba placentero sorprenderse y descubrir algo que no esperaban. Por otro lado, cuando no estaban seguros de qué esperar, les parecía más agradable si los acordes que seguían no eran tan sorprendentes.

Vincent Cheung, parte del equipo de investigación, señala que “las canciones que encontramos más agradables son probablemente aquellas que logran un buen equilibrio entre la incertidumbre y sorprendernos con algo que no esperábamos”.

Los grandes éxitos parecen tener un buen equilibrio entre la expectativa y la sorpresa. En ellos se incluyen canciones como Ob-La-Di, Ob-La-Da de The Beatles, aun cuando el  mismísimo John Lennon dijo que era “música de mierda para abuelas”. 

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Invisible Touch de Genesis, Hooked on a Feeling de BJ Thomas, I Want You Back de Jackson 5, There She Goes de The La’s, When It’s Love de Van Halen, y Red Red Wine de UB40, fueran otras de las canciones analizadas.

Para evitar que los participantes en el estudio eligieran las canciones basados en otros elementos como letras, artistas o melodías, lo único que les dejaron escuchar fue la progresión de los acordes. Da clic aquí para escuchar un ejemplo.

Después analizaron sus reacciones ante cada acorde y utilizaron un modelo de aprendizaje automático para determinar matemáticamente la incertidumbre y la sorpresa. 

Para entender un poquito más sobre cómo funcionan los acordes, puedes ver este video:

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La música en nuestro cerebro

Los investigadores también escanearon el cerebro de los participantes y encontraron que la experiencia del placer musical se reflejó en tres regiones: la amígdala, el hipocampo y la corteza auditiva. Estas juegan un papel importante en las emociones, el aprendizaje, el placer, la memoria, y el procesamiento del sonido.

Por otra parte, también observaron actividad en una zona del cerebro llamada núcleo accumbens, un área que conectaba el placer musical con la expectativa y la sorpresa.

“En resumen, nuestra capacidad de predecir es muy importante para que las secuencias de sonido adquieran un significado afectivo y se transformen en el fenómeno cultural universal que llamamos ‘música'”, señalan los investigadores.

Además de comprender un poco más sobre por qué nos gustan ciertas canciones, este hallazgo podría mejorar los algoritmos de generación de música artificial, ayudar a los compositores o incluso predecir tendencias. También podría aplicarse en otras formas de arte como la danza o el cine.