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Mar 30/2020

Sexting y consentimiento: una breve guía para hacerlo muy bien

Al parecer, en estos tiempos el sexo más seguro será el sexo a distancia, y como en cualquier práctica sexual hay que procurar el consentimiento.

Un amigo me contó que hace muchos años, antes de que inventaran las cámaras digitales, tomarte nudes era complicado.

Por el rollo fotográfico, sólo podías tomar un número limitado de fotos y no podías verlas hasta que las revelaras. Revelar significaba ir a un laboratorio, entregarle un rollo lleno de fotos de tu cuerpo a otra persona y esperar.

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Según él, tenías que tener cuidado respecto a dos cosas: la primera, que quien recibiera tu rollo fuera una persona moralina y que las destruyera o simplemente no quisiera revelarlas. Y la segunda era que tenías que tener en mente el número exacto de fotos que llevabas porque a veces entregabas un rollo con 20 y nomás te entregaban 18 y en el laboratorio te decían que se “perdieron” o se “velaron”. Sospechoso todo.

Pero por suerte esto ya no es así. Hoy en día sextear es tan sencillo como mandar cualquier mensaje.

Sextear es fácil, lo difícil, como cualquier otra práctica sexual, es hacerlo bien.

Por fortuna, cada vez hay más textos y videos que hablan sobre cómo sextear de manera segura, en cuanto a protección de la privacidad se refiere.

Como este, por ejemplo:

 

Sin embargo, creo que no mucho ha sido escrito sobre la importancia del consentimiento en el sexting y cómo procurarlo. 

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Lee el contexto

Lo lograste: ya estás hablando con tu crush. Llevan un rato mandándose mensajes y la cosa cada vez se pone más personal. Y tú no puedes más y quieres hacerlo todavía más personal.

Lo primero que recomiendo es detectar si es buen momento para sextear, es decir: buscar señales de que hay interés mutuo (¿ya verificaste que realmente estén conversando y que no sólo esté respondiendo a tus mensajes?), saber si está disponible (si está tardando treinta minutos en responderte entre mensaje y mensaje, quizás no sea la mejor idea) y si el humor es el indicado (no quieres iniciar el sexting si tu crush está en un funeral… unless??). 

Inicia poco a poco

Una vez que hayas determinado que es momento de iniciar busca una entrada para proponer el sexteo.

Esto es el momento más importante: el sexting, como cualquier otra práctica sexual, debe proponerse y esperar que la otra persona dé consentimiento antes de iniciar.

Nadie quiere recibir fotos de genitales de un momento a otro, ni que le digan que quieren penetrarle el ano con un dildo gigante después de que te dicen “buenos días”. O quizás sí. Hay de todo en la viña de La Señora.

Pero como no sabes si a la otra persona le va a gustar o no, mejor no lo hagas. Lo mejor siempre será que procures iniciar lentamente, dando señales claras de lo que te interesa, pero haciéndolo de una forma en que no se perciba como una imposición o como una agresión. 

¿Cómo proponerlo? No hay fórmulas, obvio (aunque, al parecer, los stickers de whatsapp ayudan), pero en Twitter pregunté por algunos ejemplos de lo que les ha funcionado a las personas: 

Cuida la reciprocidad

Si después de un primer acercamiento no notas que la otra persona te responde con el mismo interés: detente.

Puede que no haya cachado el mensaje, cierto, pero también puede que lo cachado y que no sepa cómo responder, o que esté deliberadamente eligiendo no responder recíprocamente para no iniciar ninguna conversación sexual.

Cualquiera que sea la razón, si no notas interés inmediato, mejor pausa.

Y si notas algo extraño en la conversación o sientes tensión, siempre es buena idea preguntar si la otra persona se siente incómoda. De esta manera tú la cuidas, abres el espacio para ofrecer una disculpa si es necesario y al mismo tiempo inicias una oportunidad para aprender de tus errores y mejorar tus habilidades de comunicación.

¡Pregunta!

Los ánimos ya están arriba. La temperatura sube. El nervio aumenta. Lo sientes cerca: estás a punto de ver su El Cuerpito (o su La Cuerpita).

Antes de mandar la primera nude o de enviar el primer mensaje abiertamente sexual, SIEMPRE busca la confirmación de que la otra persona desea recibirlo. Incluso se vale preguntar directamente “Me tomé una foto, ¿puedo enviártela?”

Cuando estamos calientes es fácil confundir nuestros deseos con los de la otra persona, sobre todo si ella muestra interés de regreso.

Sin embargo, puede que nos esté coqueteando pero no quiera sextear, o puede que quiera escribir pero no quiera recibir fotos, o puede que te quiera enviar fotos pero no que le mandes (o viceversa).

Cualquiera de las opciones es válida, desde luego, y para saber el juego en el que entrarán lo mejor siempre es verificar. 

No mandes fotos de tu pene sin consentimiento

Sólo no lo hagas.

Disfruta

Hay muchas cosas que se pueden hacer durante el sexting.

Se pueden mandar mensajes de lo que quieren hacerse cuando termine la pandemia.

Pueden compartir fantasías sexuales. Mejor: pueden contarse las fantasías sexuales en una nota de voz.

Mejor todavía: pueden contarse las fantasías sexuales en un video mientras se masturban.

Pueden enviar gemidos. Pueden tomarse fotos o videos jugando con las luces, usando reflejos, experimentando con ángulos.

Pueden hacer gifs.

Pueden hacer juegos: “si respondes correctamente a esta pregunta, te envío una foto”, “verdad o reto”, o jugar algo a distancia y quien pierde se quita una prenda.

Disfruta y recuerda siempre: la creatividad es el alimento del deseo.