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Abr 15/2020

Por qué la ludopatía es tan peligrosa como la adicción a las drogas

Unsplash: Michał Parzuchowski

La verdad es que apostar puede ser bastante emocionante. Si alguna vez fueron a un casino, seguro les ha pasado que se llenan de adrenalina al momento de estar jugando.

No importa que sea en una máquina de bingo, un torneo de poker, una mesa de blackjack o apostándole a un partido de futbol, esa adrenalina siempre está presente cuando nuestro dinero está en juego.

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Sin embargo, las apuestas también se pueden convertir en una adicción llamada ludopatía.

La ludopatía, definida por la Clínica Mayo, es “la adicción patológica a los juegos de azar” que causa “el deseo irrefrenable de seguir apostando a pesar de los estragos que esto causa en tu vida”.

Al leer esta definición, unx pensaría que la ludopatía no es tan peligrosa como el alcoholismo, drogadicción o cualquiera de las otras adicciones conocidas.

Pero esto es es completamente falso. ¡Lo es!

Rodrigo Carabaza, psicoterapeuta egresado de la Universidad Anáhuac, dijo que lo que hacen adictivas a las apuestas es que estimulan los sistemas cerebrales de recompensas.

“Al igual que las drogas y el alcohol producen una sensación de bienestar y adrenalina”.

El problema que tiene el ludópata es que no puede parar de jugar. Rodrigo explica que las personas que se controlan ponen un límite de cuánto juegan y de ahí no pasan, pero alguien con ludopatía siente la necesidad de seguir apostando, vaya ganando o perdiendo.

Pero la situación más peligrosa es cuando va perdiendo.

“El cerebro de un ludópata siempre empieza a decirles ‘es que en esta ya gano’ o ‘en esta ya me recupero’, por eso les es difícil parar cuando van perdiendo. Eso hace peligrosa a la adicción, porque pierden la perspectiva de lo que arriesgan”.

Factores de riesgo

Rodrigo señala que hay varios factores que pueden empujar a una persona a la ludopatía.

Entre estos se encuentran los trastornos de salud mental, rasgos de una personalidad obsesiva-compulsiva, personas introvertidas, problema de abusos de sustancias, además de depresión y ansiedad.

Aunque no hay una razón específica por la que alguien puede caer en esta adicción existen algunas que están relacionadas, las cuales pueden ser “genéticas, ambientales o por rasgos de la personalidad”.

“La ludopatía puede empezar desde una edad temprana. Por ejemplo, cuando en el recreo los niños apostaban sus tazos”.

Pero esta adicción generalmente se puede dar en adultos jóvenes por la situación en la que se encuentran, como tener un sueldo estable y no tener una responsabilidad de mantener una familia.

¿Cuáles son los síntomas de la ludopatía?

Como cualquier otra adicción, las personas ludópatas pueden mostrar ciertas señales de que tienen problemas con el juego.

La Clínica Mayo señala que una alguien con ludopatía puede presentar los siguientes comportamientos:

  • Mostrar interés todo el tiempo por las apuestas, viendo cómo puede ganar más dinero.
  • Cada vez apostar sumas de dinero más altas para sentir la misma emoción.
  • Molestarse al intentar reducir las apuestas y fracasar en el intento.
  • Apostar para escapar de los problemas o aliviar sentimientos de desesperanza, culpa, ansiedad o depresión.
  • Querer recuperar el dinero perdido apostando más.
  • Mentir a familiares o personas cercanas sobre la magnitud de sus apuestas.
  • Poner en peligro relaciones importantes, trabajo u oportunidades laborales o académicas por las apuestas.
  • Robar o recurrir a fraude para conseguir dinero.
  • Pedir a otras personas ayuda con los problemas económicos porque perdieron todo su dinero apostando.

Además, Rodrigo mencionó que esta adicción es más frecuente en hombres que mujeres, pero las mujeres que se vuelven ludópatas empiezan más tarde y por lo general se enganchan más rápido.

¿De qué manera se puede recuperar una persona con adicción al juego?

Al igual que las otras adicciones existen tratamientos para alejar a lxs ludópatas de situaciones de riesgo que podrían llevarlxs a recaer.

Eso sí, el primer paso es que ellxs acepten que tienen un problema con las apuestas y no pueden dejar de hacerlo. Si no lo se dan cuenta entonces sería muy difícil tratar esta adicción.

Rodrigo menciona que una manera de hacerlo es a través de una terapia cognitivo-conductual, que te ayuda a desarrollar nuevas estrategias para poder afrontar la necesidad de apostar.

La terapia te hace ver que no tienes la necesidad de apostar y que cuando llegas a sentir esa necesidad puedes hacer otra cosa que también te hace sentir bien.

“La terapia busca hacerte consciente de las pérdidas que estás teniendo y que continuarás teniendo mientras sigas jugando, entre ellas las relaciones socio-afectivas”.

También otro tipo de tratamiento es a través de grupos de autoayuda (como alcohólicos anónimos) que funcionan porque escuchas otras historias con las que te sientes identificado.

Por último, señaló que la familia juega otro papel importante para darle el sostén y comprensión a la persona enferma.

Nada más recuerden, no tiene nada de malo apostar por diversión, siempre poniéndose un límite y sin verlo como un negocio.

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