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Jul 21/2020

Aún no estoy listo para salir a convivir: ¿cómo le explico a mis amigos y familiares?

Unsplash / Wikimedia commons

Llegó el primer día de la nueva normalidad y uno de mis familiares dijo que ya podíamos vernos, que no pasaba nada si éramos pocos y manteníamos la sana distancia.

Usó varios minutos de su tiempo para tratar de convencerme de que fuéramos a una reunión con poca gente. Me negué una y otra vez, pero fue desgastante para ambos. Al final colgó decepcionado y yo me sentí culpable.

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A pesar de que el semáforo, al menos en CDMX, está en naranja, una de las cosas que trajo la nueva normalidad fue el deseo de algunas personas por volver a ver a familiares o amigos a quienes no han visto en meses.

Sin embargo, recordemos que, al menos en México, la pandemia está más activa que nunca. Y algunos de nosotros aún no estamos listos para ello.

¿Pero cómo le hacemos para lidiar con esos amigos y familiares insistentes sin herir sus sentimientos, pero también sin sentirnos culpables?

Para empezar tenemos que entender que la pandemia es una experiencia diferente para cada uno de nosotros.

“La pandemia fue un trauma en muchos niveles, los traumas se clasifican de diferentes maneras, pueden ser directos e indirectos, muchos vivimos traumas indirectos porque no nos tocó nada, no se murió nadie cercano a nosotros. Las personas que sí perdieron a alguien tuvieron traumas directos. La vivencia del trauma deja una huella muy particular en todos”, explicó el doctor José Mendoza, coordinador de Investigación del Departamento de Psiquiatría y Salud Mental de la UNAM.

También dijo que el trauma es una respuesta normal a una situación anormal, y la pandemia es una situación anormal.

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Ahora, ¿cómo les digo a los demás que no, no y no estoy lista para salir?

Primero que nada: respeto

Las decisiones sobre cómo cuidarnos han sido muy personales en la cuarentena y también lo serán en el desconfinamiento, explicó Adriana Segovia, Maestra en Terapia Familiar, docente y supervisora clínica del ILEF.

“Se toman con la información que cada quien tiene, pero se relacionan con la propia historia, con los propios miedos, con los propios traumas, cada quien tiene que normar su criterio al respecto”, explicó.

Es decir tú historia y tus miedos son tuyos, así que nadie debería interferir en la forma en la que estás viviendo la nueva normalidad, aunque sean tus amigos o tu familia.

Segovia hizo énfasis en el respeto: el respeto de los demás, sí, pero principalmente el respeto a ti mismo.

“El respeto sigue siendo un valor muy importante. Pero ojo, el respeto no es ‘quiero que me respeten’, es respetar mis propios deseos y necesidades, independientemente de lo que los demás hagan porque hacer cosas que me hagan sentir menos ansiosa va a ser importante para lidiar con lo que sigue y con la vida en general”, señaló la especialista.

Debo hacer lo que yo quiera

Y eso implica que debes dejar claro para todo el mundo cómo deseas vivir tu camino a la nueva normalidad.

“No dejarse presionar, eso aplica para muchas cosas, no decir ‘qué hago para que no me presionen’, sino simplemente saber que no tengo que hacerle caso a la gente que me presiona, sino hacer lo que considero que es lo correcto”, explicó Adriana Segovia.

“Es muy importante dejar en claro que yo respeto tu forma de vivir la vuelta a la normalidad y yo necesito que tú respetes mi forma de vivir la vuelta a la nueva normalidad. Y vamos a volver a estar en un sitio muy similar, no hoy, después”, dijo el doctor José Mendoza.

“Decir de inicio, yo no puedo, dame chance, yo voy a ir avanzando lentamente”, explicó el especialista de la UNAM.

¿Soy egoísta por pensar en mi bienestar?

No, no es eso. Pensar en tu bienestar y en el de los tuyos es importante.

“Pensar en uno no es ser egoísta, es optimizar tus recursos: emocionales, de energía, de todo. Si tú te dedicas a controlar la vida de otros probablemente te desgastes. Nuestra tarea es informar, ser claros, trabajar sobre mí y avanzar”, opinó Mendoza.

¿Qué es lo importante de todo esto?

Una de los aprendizajes que nos quedará (o no) será la resiliencia y la capacidad de aprender de la experiencia de la pandemia hayamos vivido traumas directos o indirectos.

“La nueva realidad no es volver a como estábamos, es nueva, y eso es un punto que la gente añora en su negación: volver a estar como estaba antes o decir ‘esto nunca pasó'”, explicó el doctor José Mendoza.

“La pandemia de AH1N1 tendría que habernos hecho más conscientes de nuestra vulnerabilidad como población, pero hasta la fecha conozco gente que cree que no existió. Y en un par de meses va a haber un montón de gente diciendo que el Covid-19 ni fue para tanto y eso para mí sería el peor panorama. No significa que se debería morir alguien cercano para que yo aprenda, significa que aprendí porque viví la experiencia y eso es parte de la reconstrucción, la resiliencia”, señaló.