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Jun 10/2021

Los antidepresivos afectaron mi sexualidad: técnicas para recuperar el deseo

Esta es la segunda parte de un especial en dos textos sobre deseo y antidepresivos. Sugiero mucho que leas la primera parte antes de este texto, puedes encontrarla aquí.

La segunda parte se enfoca en consejos prácticos para llevar los efectos secundarios de los antidepresivos en la sexualidad (y otros medicamentos psiquiátricos).

Así que, ¡vamos al punto!

Aceptar efectos secundarios como parte del tratamiento

Los fármacos nos ofrecen una posibilidad que rara vez es mencionada: la de observar el funcionamiento de nuestro cuerpo y mente en distintas circunstancias.

¿Qué puede ser el placer cuando tu cuerpo no responde de la forma usual? ¿Quién eres cuando sientes menos deseo que de costumbre? ¿Qué puedes aprovechar de esta experiencia? 

Piénsalo como un videojuego. Digamos que tienes ataque rápido, ataque fuerte y ataque a distancia. De repente cambian las reglas: ya no puedes usar ataque rápido. ¿Significa que ya no hay nada que hacer? ¡No! Significa que ahora debes concentrarte en combinar los otros dos tipos de ataque que sí tienes para ganar, por ejemplo, atacando a distancia y rematando con un golpe fuerte.

Se trata de adaptarse al contexto y seguir jugando.

Y en una de esas solo descubres que no hay nada que descubrir y que sólo quieres jugar hasta que las circunstancias cambien. ¡Y se vale!

Es posible que al observar las alteraciones a tu deseo te des cuenta que no se trata tanto de agregar como de quitar o modificar ciertas cosas en el contexto para poder disfrutar mejor tu sexualidad.

En cualquier caso, sólo puedes llegar a un aprendizaje si te observas con atención. 

Si presentas dificultad para llegar al orgasmo:

Probablemente signifique que vas a necesitar de más estimulación para terminar.

Algunas cosas que podrían funcionar:

  • Planear sesiones más largas donde te des el tiempo necesario para terminar.
  • Explorar prácticas sexuales que no necesariamente te van a llevar al orgasmo pero pueden dar mucho placer.
  • Aplica la vieja confiable: mastúrbate de formas que usualmente te lleven al orgasmo sin demasiado esfuerzo. 
  • De plano, dejar de buscarlo. ¿Para qué desgastarte tanto tiempo en algo que puede que no llegue por una cuestión orgánica? Mejor ponerle atención a lo que sientes ahorita y no a lo que quisieras sentir y que en una de esas no puedes o será demasiado esfuerzo. Hay más para el placer que el orgasmo.  

Si presentas disminución en el deseo sexual: 

Es probable que ya no te prendas tan fácilmente, aunque rara vez eso significa que ya no te vas a poder prender. Quizás sólo sea cuestión de cambiar la fórmula.

Me explico, hay dos tipos de deseo sexual: espontáneo y responsivo.

El deseo sexual espontáneo es ese antojo que se siente de la nada o casi de la nada, digamos, es ese que hace que de repente digas un miércoles a las 4 de la tarde “wow, estoy horny”. Es el deseo que existe antes de la estimulación.

El deseo sexual responsivo, en cambio, es ese antojo que se siente después de la estimulación.

Como cuando andas viendo la tele y te da comezón en la entrepierna y te rascas y se siente rico y una cosa lleva a la otra, o como cuando andas en cama con tu pareja y de repente se dan un beso y ese beso no acaba y se va a haciendo más intenso y esa cosa lleva a que se hagan cosas en sus cosas.

Las alteraciones del deseo sexual suelen ser más notables en el deseo espontáneo, pero, ¿qué tal que es posible hacer algo con el responsivo?

Puede que sea difícil prenderse espontáneamente, pero el deseo podría surgir luego de cierta estimulación. Quizás es momento para más besos, más faje, más sexting, más caricias, más tiempo.

Piénsalo como el calentamiento antes de hacer ejercicio: la forma de activar tu cuerpo para ponerse en disposición de hacer algo que puede que no tengas mucho antojo pero que quieres hacer. Subrayado en el quieres: si vas a aplicar esta, que sea porque lo hiciste con total consentimiento. 

Si de plano no hay manera, tampoco es terrible noticia. ¿A qué le puedes dedicar el tiempo y energía que le dedicabas a estar horny? ¿Qué otras maneras tienes de conectar con tu(s) pareja(s) o contigo? ¿Qué es tu sexualidad cuando el deseo está temporalmente dormido?

Si presentas dificultad en la excitación (erección o lubricación):

Significa que es buen momento para explorar prácticas sexuales no penetrativas.

Sexting, tomarse fotos/videos, hablar de tus fantasías sexuales, estimular otras partes del cuerpo, estudiar a Hegel, no sé, lo que a ti, o a ustedes, les guste.

Que no haya erección o lubricación no significa que los nervios que sienten el placer sexual están dormidos, por lo que igual pueden seguirse estimulando, incluso si tu cuerpo no reacciona de la manera en que esperarías.

Y bueno, siempre puedes usar lubricante o juguetes sexuales. 

Háblalo con tu psiquiatra

Como mencioné en el texto anterior, si de plano la alteración en tu respuesta sexual es muy desagradable, se vale que le pidas a tu psiquiatra si existe alguna posibilidad de cambiar de medicamento o disminuir su dosis.

Incluso es posible que puedas “saltarte” lo que estés tomando durante un día para evitar sus efectos desagradables, sin embargo, todo esto debes hablarlo previamente con tu psiquiatra. 

¿Y si no resulta que tu doctorx no pone atención a tu malestar y cree que es algo poco importante? Siempre puedes revisar una segunda opción.

Háblalo con tu pareja

Una gran parte de las veces, el principal problema con las alteraciones en el deseo es que nos negamos a aceptarlas y comunicarlas, lo que nos lleva a forzar unas ganas que nomás no están ahí.

Como consecuencia de eso es posible que terminemos recurriendo a estrategias que, a la larga, sólo generan desgaste: fingir orgasmos, pretender que nos duele la cabeza para no tener sexo, hacerlo sin ganas, etc. 

¿Es posible hablar con tu pareja de las alteraciones en el deseo por los antidepresivos? ¿Cómo te sientes con esa posibilidad? Si te preocupa o te da miedo hablarlo, ¿qué dice eso de la relación en la que estás actualmente? ¿Qué te gustaría pedirle a tu pareja? 

Que existan alteraciones en el deseo no significa el fin de la sexualidad en pareja.

Voy a poner un ejemplo personal, porque creo que así es más fácil ilustrarlo.

Mi pareja y yo comenzamos a tomar antidepresivos el año pasado y, como es esperado, al inicio hubo una alteración en nuestro nivel de deseo: de repente ya no teníamos tantas ganas de coger.

Sin embargo, el sexo es una parte muy importante de nuestras vidas, así que decidimos darnos un espacio donde solo nos besaríamos y tocaríamos, no con intención sexual pero sí con intención erótica, es decir, sentir rico.

El resultado fue una de las experiencias de mayor conexión que hemos tenido: nos encontramos en el miedo común que nos daba el reconocer un cuerpo vulnerable y alterado y en la posibilidad de conciliar que, aunque nuestro antojo estaba temporalmente afectado, la conexión que sentimos a través de lo sexual seguía tan viva como siempre.

Disfruta de lo que puede ser la vida y la relación sin eso y aprende

El tiempo que estuve tomando antidepresivos se alteró mi deseo sexual, sí, pero también se alteró otra cosa más urgente para el momento: mi crisis depresiva.

El tratamiento me quitó algo de mis ganas de coger, pero también me quitó las ganas de pasar todo el día en cama sintiéndome mal por no tener la energía para levantarme, lo cual facilitó que, con el paso del tiempo, volviera a sentir la energía necesaria para antojarme nuevamente.

Lo considero un intercambio alquímico equivalente. 

No hagas nada

También se vale no hacer nada, pues. Igual y ya hay mucho en tu vida como para además querer estarle dedicando energía a tu sexualidad alterada temporalmente por un fármaco.

O quizás todavía no es momento y ya te darán ganas de explorarlo en unos meses. Eso está bien.

Todas estas opciones las escribo para quien quiera tomarlas, pero decir “bueh, la verdad es que no me importa tanto y voy a dejar que esto pase” tampoco es tan mala opción en ocasiones. El chiste es que vivas tu sexualidad con la mayor comodidad y satisfacción posible.

Y entonces, ahora sí, have fun not cumming

Antes de irte, puedes leer: Ciudadanos alemanos devuelven piezas arqueológicas a la embajada de México