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Feb 18/2022

Aprender sobre genética, ¿con gomitas? Sí se puede, aquí el ejemplo

En redes sociales se ha vuelto viral una imagen de ositos de goma de diferentes colores que conforman un árbol genealógico

Algunos de los usuarios insisten en que es un ejemplo de cómo funciona la genética, mientras que otros señalan que no es así. “Yo estudié biología y no sucede tal cosa”, dijo uno de los usuarios. 

Pero, ¿quién tiene la razón? ¿realmente es educativa esa imagen? ¿es la mejor forma de entender la genética?

Primero lo primero, lo que la imagen puede explicar son dos conceptos de la genética

  1. La segregación simple de los alelos, que es como un gen puede heredarse sin cambios.
  2. Cómo surge una recombinación genética, que básicamente es cómo los genes se combinan.

Sabemos que esto es muy 100tífiko, pero tranqui, vamos a platicarlo más claramente.

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La muestra de los dos conceptos genéticos

Para comprender de qué estamos hablando, lo primero es mostrar cómo es la dichosa imagen de los ositos de goma. 

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Crédito: Jay Van Bavel Twitter.

En la primera generación familiar se puede ver cómo la pareja de ositos, uno en color rojo y otro en amarillo, tienen como descendencia dos ositos. Estos hijos ositos tienen la mitad de su cuerpo en color rojo y la otra mitad en color amarillo. 

Hasta ahí, todo ok. 

Con esto, la imagen explica el concepto de cómo funciona la segregación de alelos. ¿Khéseso

“Esta imagen nos podría estar indicando que dos individuos que tienen un componente genético distinto, tienen hijos y estos hijos heredan la mitad de la información de cada uno (de sus padres)”, explica Jorge Hernández Bello, doctor en genética humana y académico de la Universidad de Guadalajara.

La idea de dividir a cada osito de goma con dos colores es justamente mostrar cómo recibimos mitad y mitad del componente genético de nuestros padres.

Esto se explica porque “cuando ocurre la fecundación (del óvulo) , los espermatozoides y los óvulos se fusionan y cada uno de ellos aporta 23 cromosomas para crear a un humano con 46 cromosomas”, añadió el académico.

Un ejemplo de recombinación genética 

Lo que se hubiera esperado es que en todo el árbol familiar hubiera ositos de goma con dos colores en su interior, para seguir hablando de una simple segregación de alelos, pero… no fue así. 

Entonces ¿qué onda? ¿por qué en la siguiente generación los ositos empiezan a tener tres colores?

Lo que ilustran los ositos de la segunda generación -que mezclan en su interior los colores verde, rojo y amarillo- y los de la cuarta generación -que mezclan los colores naranja, amarillo, rojo, verde- podría ser el concepto de recombinación genética. 

En palabras del académico, la recombinación genética significa que durante la meiosis, (el proceso en que se crean los óvulos y espermatozoides), algunos cromosomas se recombinan y cambian de tal manera que ya no son idénticos a los que nuestros padres nos heredaron.

Esto significa que, por ejemplo, un cromosoma de la mamá y un cromosoma del papá se juntan e intercambian pedacitos entre ellos. Un pedacito del cromosoma de la mamá se le pasa al del papá, y del papá se le pasa a la mamá. Y así en varias partes del cromosoma. Entonces al final los hijos si pueden ser como un mosaico, digamos entre el papá y la mamá”, explica el genetista

Es decir, mientras que la segregación explica que los cromosomas se heredan de mamá y papá; la recombinación nos habla de que  estos cromosomas pueden intercambiar información. Y ese intercambio de información se puede representar en la imagen como un osito de goma que tiene distintos colores al interior y en distintas proporciones. 

La recombinación es algo normal y “permite la evolución de las especies para que haya mayor probabilidades de resistir ante cambios del entorno”, dice el genetista. 

Y pone un ejemplo, “si todos tuviéramos exactamente la misma información así como nos la heredaron nuestros padres, los hermanos seríamos prácticamente copias, mitad información de mamá, mitad informacion de papá, y es cierto, tenemos 50 de papá y 50 de mamá, pero revolvemos esta información, y esto nos vuelve únicos”.

Esta imagen del árbol familiar con ositos de goma ilustra de manera muy modherna (y mientras ocasiona mucho antojo) dos conceptos diferentes, pero entrelazados que conforman la genética (¡yumi!).