Ya no estoy aquí, la cinta del director Fernando Frías que fue la gran ganadora en los premios Ariel 2020, al obtener 10 estatuillas también fue elegida por la Academia Mexicana de Cine para representar a México en los premios Oscar 2021.
Anunciamos que 'Ya no estoy aquí', de Fernando Frías, es la película elegida por la AMACC para ser considerada por @TheAcademy en los premios Oscar 2021. #MéxicoEnElOscar pic.twitter.com/MgBtcGwBTu
— AMACC (@AcademiaCineMx) November 16, 2020
Ya no estoy aquí competía para ir por el Oscar con Nuevo Orden, de Michel Franco; Mano de Obra, de David Zonana; El Ombligo de Guie’dani, de Xavi Sala; Te llevo conmigo, de Heidi Ewing y Esto no es Berlín, de Hari Sama.
La alegría de las cumbias rebajadas y su contraste con la violencia en la que crecieron los adolescentes de un sexenio cuya bandera fue la guerra contra el narco, constituyen el contexto en el que se desarrolla Ya no estoy aquí.
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También están los techos grises de la zona conurbada de Monterrey que se contraponen con los colores de la ropa y los peinados de la contracultura cholombiana que se diluyó con el final del sexenio calderonista.
En medio de ese ambiente están los Terkos, y también Ulises y Lin, los protagonistas, dos personas que se entendieron más allá de los límites de sus respectivas lenguas.
Hablamos con Fernando Frías, el director de Ya no estoy aquí, quien nos contó muchas anécdotas sobre la filmación de la película.
Juan Daniel García Treviño, quien personifica a Ulises no sabía bailar. Sin embargo lo eligieron a él como protagonista por su forma natural de interpretar.
Tampoco hablaba inglés, no era actor profesional y no tenía visa, pero él era el Ulises que buscaba Ya no estoy aquí, así que aprendió a bailar y sacó su visa para poder ir a filmar a Nueva York.
La primera parte de la película fue grabada en Monterrey y meses después se grabó la segunda parte en Estados Unidos.
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“El casting en Nueva York fue a través de internet, también repartíamos flyers en la calle”, contó Frías.
Así encontraron a Lin, la amiga que ayuda a Ulises en Estados Unidos, que en la vida real se llama Xueming Angelina Chen y es bailarina de danza tradicional china.
“Ya estaba filmada la primera parte, cuando llegamos a Nueva York ambos ya estaban seleccionados como protagonistas, pero no se conocían, no habían hecho ensayos.
“Era una apuesta de qué tanta química había. Cuando se conocieron él no hablaba nada de inglés y ella tampoco hablaba nada de español“, contó Fernando Frías en entrevista con AnimalMX.
“Ella tenía su celular y todo el tiempo trataba de traducir lo que decía Daniel, hasta que se lo quité. Y los llevé juntos en el metro a que se conocieran e interactuaran.
“A ella le gustaba estar cerca de Juan Daniel y Juan Daniel me decía: ‘qué hago, cómo le digo’, y yo: ‘pues no sé, como tú quieras’, e hicimos varios días así, contó el director.
“Hasta que un día estuvimos juntos los tres y me enseñaron lo que habían hecho: se habían comunicado mucho por dibujos“.
Una de las interacciones más tiernas de la película es cuando Lin y Ulises platican por primera vez, ella le pregunta su edad y también le dice la suya: ¿cómo?, dibujando un 17 en la palma de la mano de su nuevo amigo.
Fernando Frías nos cuenta que esta escena ocurrió en la vida real mientras ellos interactuaban detrás de cámaras.
“Pasó esta escena donde ella le escribe la edad en la mano, eso pasó en la vida real. Así hubo una enorme química. Angelina es maravillosa y Juan Daniel también. Y ambos estaban en un momento de sus vidas donde pudieron entenderse más allá de no entenderse”, contó el también director de Rezeta.
No es la primera vez que Fernando Frías aborda el tema de la migración y el choque de culturas completamente distintas, lo hizo en su pelíucla anterior Rezeta y también en su cortometraje documental Calentamiento Local.
“Hay un terreno fértil cuando un personaje se enfrenta a algo nuevo, especialmente si es un lugar, especialmente si es algo tan limitante como no hablar un idioma y los malentendidos que se pueden dar por las diferencias culturales Entonces, a partir de ahí puedes tocar fibras universales en la vida de las personas”, cuenta Frías.
Fernando Frías cuenta que los conoció cuando esta contracultura ya se estaba diluyendo. También vio unas fotos de Amanda Watkins en Vice.
“Me parecía muy interesante saber quiénes son, qué escuchan, cómo se visten y sobre todo qué hay detrás”, cuenta Frías.
Los cholombianos son un movimiento contracultural que creció en el norte de México por el gusto de grupos de jóvenes por la cumbia colombiana.
Los cholombianos adoptaron el estilo de vida cholo y lo combinaron con la cumbia, que también adaptaron a los ritmos locales y la nombraron cumbia rebajada.
“El tema de la violencia y la mística de las pandillas era algo de lo que yo me había estado documentando desde hace mucho”, contó Fernando Frías en la entrevista.
Sobre la naturalidad con la que Ya no estoy aquí representa a los cholombianos, Fernando Frías señala que la clave fue hacerlo con respeto y cariño.
“Ellos (los actores) no vivieron este momento, no se vestían así, lo representaron por lo que conocían de sus hermanos y de sus padres, pero tenían un gran filtro para saber qué se sentía bien, natural y qué no. No hay una fórmula, pero diría que respeto y cariño”.
En opinión del director, tiene sus pros y contras.
“Es una enorme herramienta que se va a potencializar más por lo que estamos viviendo (la pandemia). El alcance es incuestionable e insuperable. Son unas cosas por otras”, dijo Frías.
“Pero la idea es seguir conectando con el público. Y a lo mejor no tienes la ventaja de la experiencia colectiva y estás luchando a lo mejor contra el celular y el reto de atrapar la atención del espectador.
“A nivel industria hay mucho que aprender y mucho que estudiar sobre estas plataformas.
“Porque la gente sabe ver, no es solo cautivar la atención del espectador sino también encaminarla. Hay muchísimas virtudes y posibilidades, pero también retos gigantes”, dijo.
Ya no estoy aquí, película acreedora a 10 premios Ariel entre los que se encuentran Mejor Película y Mejor Dirección está disponible en Netflix.