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Feb 25/2022

¿Calma después de la tormenta?: Qué síntomas hay tras un ataque de ansiedad (y cómo tratarlos)

La sensación es abrumadora: te cuesta respirar, tu cuerpo comienza a temblar incontrolablemente, hablar se vuelve una tarea casi imposible, el corazón se acelera y, a veces, sientes que te vas a desmayar, entre otros síntomas nada sencillos de sobrellevar. Un ataque de ansiedad es un desgaste importante no sólo para el cerebro, también para nuestro cuerpo.

Hay un dicho muy viejo que dice que “después de la tormenta siempre viene la calma”, pero ¿y después de un episodio de ansiedad?

Puedes leer: Qué es la ansiedad y cómo se presenta en mi cuerpo (síntomas físicos)

Si has atravesado por un episodio severo de amsiedá y en los siguientes días has sentido un agotamiento extraño, imposibilidad para concentrarte, una falta de energía “chistosa” y una especie de neblina mental que te impide realizar hasta tareas sencillas, respira hondo, no estás mal ni “es flojera”. Tu cerebro y cuerpo se están recuperando.

Entre otras cosas, después de un ataque de ansiedad es común que vuelvan a aparecer los síntomas en los siguientes días.

“Hay pensamientos catastróficos: «seguramente me va a volver a pasar» y nuevamente aparecen los síntomas del ataque de ansiedad“, explica la psicóloga especialista en terapia racional emotiva, Blanca Sánchez del Valle. “Es un círculo vicioso que va generando otra vez los síntomas aunque tal vez ya no con la misma intensidad”.

¿Qué hago con los síntomas post ataque de ansiedad?

Lo primero es saber que no estás sola, ni estás mal. Es real que después de un episodio te sientas incapacitada para cumplir con ciertas tareas y que incluso pasen días o semanas en los que los síntomas regresen.

Checa: ¿Ansiedad o ataque de pánico? Te explicamos las diferencias

Sí, es cierto, el trabajo, la escuela, ¡la vida!, nos exigen que regresemos a ser humanas funcionales casi de inmediato, pero hay que detenerse un momento y tener paciencia.

El desgaste energético del cuerpo es tremendo. Imagínate que al mismo tiempo te esté dando una taquicardia, estás a punto de desmayarte, hiperventilas”, dice la especialista Blanca. “Todo tu cuerpo estuvo ocupado en salvarte la vida”.

Imagínate, durante un episodio pueden pasar algunas (¡o todas!) estas cosas con tu cuerpo:

  • Dolor o molestias en el pecho.
  • Mareos, sensación de inestabilidad o de desmayo.
  • Dificultad para respirar.
  • Sofocos o escalofríos.
  • Náuseas o malestar abdominal.
  • Entumecimiento de tus extremidades.
  • Palpitaciones o aceleración de tu frecuencia cardiaca (taquicardia).
  • Sudoración.
  • Temblores o agitación.

Checa: ¿Cómo apoyar a una persona que tiene ansiedad?

Viendo todo esto, ¡por supuesto que es normal que los siguientes días o semanas sientas miedo, tristeza y un agotamiento muy peculiar.

¿Entonces qué hago para sentirme mejor tras un episodio de ansiedad?

Por supuesto, lo primero es acudir con tu terapeuta y hablar sobre lo que sentiste, qué sucedió y comenzar a trabajar los pensamientos, momentos, imágenes, sonidos que dispararon el episodio.

Dicho lo anterior, la doctora Blanca, quien desde hace más de 20 años trabaja con temas de ansiedad, tiene varias recomendaciones que pueden ayudarte.

  • Haz ejercicio: sí, tal vez sientes mucho cansancio o pesadez, pero busca un parque cerca de tu casa e intenta salir al menos a caminar.

Puedes leer: Quiero ir a terapia: ¿qué sigue?, ¿cómo la escojo?

  • D U E R M E. Un elemento importante para recuperarte después de un ataque de ansiedad es dormir. El sueño es completamente necesario para que tu cerebro asimile toda la nueva información y comience a crear nuevas rutas de aprendizaje.

“Si no duermes bien, es más propenso el cuerpo a generar síntomas del ataque de ansiedad”, dice la psicóloga Blanca.

  • Cuida tu alimentación y bebe mucha agua. Sí, la alimentación es importante sieeempre, pero sobre todo en momentos como un episodio de ansiedad. Además, procura tomar mucha agua para que tu cuerpo y, sobre todo tu cerebro, estén bien hidratados.
  • Haz algo que te de placer. Puede que cuidar a tus plantitas te guste mucho, o bordar, pintar o leer cuentos, ¡tú decides! Lo importante es que te desconectes un rato a diario del empleo o la escuela y hagas algo distinto, “encuentra algo que te apasione y te haga salir de eso que estás pensando”.
  • Medita. Suena trillado, pero la meditación tiene muchísimos beneficios para tu cerebro pues al hacerlo se forman conexiones más fuertes y saludables en las regiones del cerebro asociadas con la racionalidad y el miedo.

Para saber más: Cómo empezar a meditar y cómo ayudará a mi cerebro

Antes de que te vayas, esto de Animal Político:Depresión y ansiedad aumentaron 25% por la pandemia de covid-19