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May 10/2022

Tres historias de mamás poderosas: activistas, diversas y emprendedoras

Fotos: Cortesía

El camino de la maternidad no es igual nunca: hay quienes la viven en compañía, otras en profunda soledad, otras como un sendero revolucionario o aterrador, otras con un cansancio indescriptible. En lo que todas coinciden es en el cambio radical de la vida, en lo atemorizante que puede ser y, a la vez, en lo brutalmente esperanzador que es ver a sus hijas, hijos e hijes crecer en entornos amorosos y seguros.

Por eso te presentamos las historias de Carolina y A, su hije trans; de Rox, Sam y Jaque, una trieja migrante viviendo en Canadá con su bebito Martell; y Laura, mamá de David y madrastra de Regina que es una mujer emprendedora que busca hablar sobre la salud mental en la maternidad.

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“La maternidad es maravillosa y aterradora”: Carolina

Es cierto que la maternidad puede ser una experiencia inesperada y aterradora, pero al mismo tiempo, una etapa llena de aprendizaje, amor y crecimiento.

Esto le sucedió a Carolina, quien a los 26 años tuvo a su únicx hije, A, un adolescente trans de 13 años, quien empezó su proceso de transición en 2020.

A le ha enseñado mucho a su mamá y también, gracias a él, ella ha podido revivir momentos de su vida que habían quedado en el pasado.

¿Cómo ha sido la maternidad para ti?

No fue una maternidad planeada. Yo no pensaba ser mamá los 26, pero cuando puse a sopesar mis ideas de cuál será mi decisión sí sentí que era mi momento.

Decidí hacerlo, aunque la verdad ha sido una experiencia aterradora a momentos.

Aterradora porque creo que la idea de cuidar a una persona en el mundo en el que vivimos, y a una persona que es vulnerable por muchos aspectos durante su infancia y todavía la adolescencia, es terrorífico.

Pero del otro lado de la moneda, hay un aprendizaje que, considero, es el más importante en mi vida. De nadie he aprendido más como he aprendido de mi hije e impulsado a convertirme en la persona que yo quiero ser.

Eso es una experiencia a momentos maravillosa, y a momentos muy terrorífica.

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¿Cómo ha cambiado la maternidad tu percepción de la vida?

Lo increíble de vivir la maternidad es que vas recorriendo junto con tu hije las etapas, no sé cómo es para otras mamás, pero para mí también ha sido un viaje para reencontrarme con etapas de mi vida que había olvidado, incluso bloqueado.

Me provocaba toda una reflexión sobre el tiempo y el presente, les niñes son como un ancla al presente: tú no puedes estar pensando o viviendo en el pasado o en el futuro.

Ahorita que tiene 13 años ha habido todo un cuestionamiento sobre género y feminismo. Yo empecé a pensar e intentar actuar desde el feminismo y de repente A llegó a decirme: “espérate, no estás considerando estas cosas”, y me hizo ponerme a pensar y a cuestionarme mucho.

No es como que yo fuera una persona y al ser mamá me convertí en otra, sino que es una relación viva que, dependiendo de las preguntas que te hacen, de los cuestionamientos y las confrontaciones, es que tú también vas cuestionándote muchas cosas que creías establecidas, muchas estructuras, creencias.

¿Cuál es tu parte favorita de ser mamá?

Ahorita en el presente creo que conversar con A sobre la adolescencia es increíble.

Siento que antes, por como eran las otras generaciones, nos llenaron de miedos sobre la adolescencia. Decían que era una etapa horrible y la íbamos a sufrir como mamás, y la verdad es que no, yo la estoy disfrutando muchísimo porque lo veo emerger ya como a la persona más independiente, empiezas a ver a ver cómo se dibuja esa personalidad independiente y cuestionando todo.

Me gusta mucho verlo feliz, atreviéndose a ser quién quiere ser y verlo contento.

Día de las madres 2022 en México: Carolina es mamá de un niño trans.

Foto: Cortesía Carolina

“Somos tres y queremos dar los pasos correctos para que sea una buena persona”: Jaque, Rox y Sam

Martell es un bebé de dos años que fue cuidadosamente planeado: sus tres mamás (sí, leíste bien, son tres) pasaron largas horas poniéndose de acuerdo, ¿quién se embarazaría? ¿cómo elegirían al donador de esperma? ¿cómo sería la división de tareas?

Jaque, Sam -ambas mexicanas- y Rox -quien es cubana- viven en Québec, Canadá, y desde 2015 son una Trieja, como ellas se nombran. Las tres saben que la comunicación, la confianza y los acuerdos son la base necesaria para que su familia, tan peculiar, funcione.

Ahora, entre las tres viven una maternidad tan deseada y esperada, como sorprendente y abrumadora (¿qué maternidad no lo es?). Ser mamás de un bebito les ha cambiado desde la perspectiva de vida y la dinámica de Trieja, hasta la manera en cómo ven a los hombres.

¿Cómo ha sido la maternidad para ti? (responde Rox)

Más que una experiencia es un camino lleno de sorpresas: no sabes qué te vas a encontrar. Hay días que son muy felices, hay días de preocupación que nada más quieres entender qué le pasa a tu bebé. Es hermosísimo.

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¿Cómo ha cambiado la maternidad tu percepción de la vida? (responde Sam)

Me cambió todo: mi perspectiva cambió, todo es una alerta constante, una observación constante, todo es peligro, observar a dónde va, quién viene, quién se acerca, cómo está, prácticamente vives para tu hijo.

Desde que vas a la tienda y todo es “el niño”, cuando no tienes hijos no ves eso. Cuando veías gente con hijos ni te imaginabas, muchas cosas que ignoras.

En nosotras, que somos tres, todo es bien diferente: cuando vamos con Martell a algún lugar somos tres madres; lo llevamos a un lugar de resbaladillas y somos tres adultas y un bebé (risas).

Además, todo el tiempo quieres dar los pasos correctos para enseñar las cosas y que influya en su vida. Enseñarle cosas a una no le enseñaron de niña y que las tome en cuenta para que pueda ser una buena persona.

Rox agrega:

Aparte del peligro y las alertas, lo que me pasó mucho —y a Jaque también—, es que yo antes con los hombres decía: “ay, qué pendejo” y cuando nació Martell, como es un niño, veo chavos y adultos y a veces hasta señores y digo: “ay, mi hijo cuando tenga esa edad ¿cómo va a ser? Quisiera que me lo trataran bien”.

Cada vez que veo a alguien del sexo masculino pienso en cómo será mi hijo, cómo me lo tratarán, si tendrá novio o novia, qué será de su vida.

¿Cuál es tu parte favorita de ser mamá? (responde Jaque)

Mi parte favorita es tener una segunda niñez porque es jugar, otra vez aprender cosas, ver eso de sorprenderte por cualquier cosa, eso para mí es una segunda niñez; es lo mejor.

Esa parte es la que me encanta y llegar a la casa y saber que mi bebé está aquí, ¡uy, no! Ver sus ojitos y que me diga “¡hola, mamá!”.

trieja samantha, rox, jaque, canadá. Maternidad deseada

De izq. a der.: Rox, Sam y Jaque. (Foto: Cortesía)

“Uno de los cambios más radicales es que tengo esperanza”: Laura

Laura Ramírez Delgado lleva la pasión por el marketing digital y el emprendimiento en todos los aspectos de su vida, pues no solo da clases y pláticas sobre ambos temas en universidades, sino que ella tiene sus propios proyectos: por un lado la agencia de marketing digital Funkrea y por el otro, Mompreneur, blog y servicio por el que ayuda a otras mamás a emprender su propio negocio.

Y es que la vida de Laura Ramírez dio un giro cuando se convirtió en mamá: primero de su hijastra Regina (que actualmente tiene 14 años) y posteriormente de su hijo David (de un año).

¿Cómo ha sido la maternidad para ti?

Ha sido la crisis más revolucionaria que he vivido. Me cambió la vida por completo. En ambos casos fue una sorpresa, algo inesperado que ha tenido sus momentos agridulces, por supuesto.

Me ha hecho conectar con áreas de mi vida que no recordaba, entre ellas mi infancia.

Algo muy importante es que la maternidad me ha invitado a recorrer los pasos de la maternidad de mi madre y eso ha sido profundamente reparador. He podido conectar con ella desde una empatía que desconocía preguntándome todo el tiempo: “¿cómo le hizo ella?”.

Ser mamá también ha sido muy solitario. Muy pocas amigas mías tienen hijes, por lo tanto, mi estilo de vida se transformó y dejó de ser compatible, como antes, con las dinámicas que tenía. Los primeros meses me sentía completamente abrumada y la pasé muy sola.

Con el tiempo he encontrado redes de apoyos de mujeres extraordinarias que también son madres y he podido conectar con ellas. Pero ha sido un trabajo muy cansado.

En este tiempo siendo mamá he tenido que enfrentar un montón de juicios de terceros y con estereotipos de mamás perfectas que veo todo el tiempo en mis redes sociales y con los que de ninguna manera me identifico. Por eso quiero normalizar maternidades reales, donde estar cansada y no tener todo perfecto en la vida es algo que está bien.

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¿En qué ha cambiado tu percepción de la vida desde que eres mamá? 

En todo. Hoy veo la vida distinta. Creo que uno de los cambios más radicales es que tengo esperanza. Antes de ser mamá tenía una perspectiva más negativa de todo: del mundo, de mi entorno y de mí misma. Con une hije todo es distinto.

Soy muchísimo más consciente sobre todo lo que hace falta trabajar para las infancias y para las madres, incluso desde la Cultura y las Políticas Públicas.

Yo soy mamá que trabaja y emprende, entonces, me he enfrentado a grandes desigualdades alrededor de ello y quiero que sea diferente. Encontré mi propósito profesional después de ser madre.

También, me ha pasado que ahora pienso en cosas que antes no veía. Como riesgos que corría o el cuidado de mi salud.

Además, también soy consciente de las distintas formas de maternar que existen y cómo todas son igual de válidas. Antes de ser madre me era muy fácil juzgar a una mamá, ahora no me atrevería a hacerlo, porque sé que las problemáticas alrededor de la maternidad son súper válidas e individuales.

También mi rol como madrastra cambió. Soy mucho más cercana a mi hijastra y estoy mucho más involucrada con ello.

Creo que hoy la percepción de mí es mucho más entusiasta, positiva y bonita. 

Finalmente encontré lo que tanto había buscado y me encontré a mi misma, pero claro que antes de eso me costó una de las crisis internas más duras de mi vida.

También por ello, la importancia de hablar de la salud mental de las madres y de la sobreexigencia que la sociedad nos impone.

¿Cuál es tu parte favorita de ser mamá?

Lo que más me gusta es ver crecer a mi hijo. Me encanta descubrir cuando sabe hacer algo nuevo y disfrutarlo con él. Cada pequeño logro me emociona muchísimo.

Día de las madres México: Laura Ramírez es emprendedora, madrastra y mamá.

Foto: Cortesía Laura