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Nov 19/2021

La mariposa monarca, su migración y los santuarios: ¿dónde verla y cómo hacerlo de manera responsable?

¿Serías capaz de hacer un viaje de más de 4 mil kilómetros sin ningún transporte? Ahora, imagina hacerlo pesando casi lo mismo que un clip y midiendo menos de 10 cm. Aunque parece imposible, ese “milagro” se realiza año con año con la migración de la mariposa monarca.

“Es mágico, no puedes imaginar que un ser que parece tan frágil y pequeño pueda volar tanto y llegar vivo a su destino”, comenta Gabriela Jiménez Casas, investigadora del Instituto de Ecología de la UNAM, quien se ha dedicado aproximadamente 20 años a estudiar estas y otras mariposas.

Aunque su nombre científico es Danaus plexippus, todas la conocemos como mariposa monarca, reconocible a simple vista por sus alas con un patrón naranja con negro.

dónde ver mariposa monarca

Mariposa monarca en Piedra Herrada, en Temascalcingo, Estado de México. Foto: Crisanta Espinosa para Cuartoscuro.

Es originaria del continente americano, aunque ya tiene presencia en muchos lugares del mundo (como Europa), pero las más famosas son las que habitan en el noreste de Estados Unidos y sureste de Canadá.

Cada otoño, inicia la sorprendente migración que involucra el viaje de millones de mariposas hacia los bosques de México. Esto sucede porque aunque les gusta el frío, no pueden soportar temperaturas tan extremas.

Por ello, “cuando comienza a descender (la temperatura) necesitan migrar a sitios más ‘cálidos’”, dice Gabriela Jiménez y lo entrecomilla porque los santuarios en México son relativamente fríos.

Mira: Descender al inframundo maya para limpiarlo: los buzos que buscan sanear los cenotes en Yucatán

Mapa del fenómeno migratorio de la mariposa monarca tomado de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp).

La magia detrás de la migración de la mariposa monarca

Este viaje inicia en el norte del continente americano, pero lo que no cualquiera sabe es que las monarcas que migran pertenecen a una generación muy especial.

Todas las mariposas (no solo las de esta especie) viven en promedio un mes, pero aquellas que nacen cuando se acerca el otoño son muy diferentes: al hacer un viaje de 4 mil kilómetros tienen la capacidad de vivir entre siete y ocho meses.

A esta mariposa monarca se le conoce como generación Matusalén.

Gabriela Jiménez, bióloga egresada de la Facultad de Ciencias de la UNAM, explica que esta mariposa tiene información genética que le indica que es hora de migrar.

Además, algunos cambios en el ambiente también le indican a la mariposa que es tiempo de volar, como la baja temperatura, la transformación en la vegetación o la disminución de la luz solar en el día.

Las monarca Matusalén inician su viaje desde finales de agosto y aunque algunas se quedan en el camino, las primeras comienzan a llegar a los santuarios mexicanos en Michoacán y el Estado de México, sin falta, entre el 1 y 2 de noviembre.

Por esta razón, en algunas de estas zonas se cree, desde hace años, que la llegada de las mariposas en realidad son las almas de los difuntos que vienen de visita para el Día de Muertos.

mariposa monarca michoacán

El santuario de la mariposa Monarca, ubicado en el cerro El Campanario, del ejido El Rosario en Michoacán. Foto: Juan José Estrada Serafín para Cuartoscuro.

Ya que comienza a subir la temperatura –cerca de la primavera–, las mariposas se aparean y dejan huevos. Estos crecen, se convierten en monarcas y se reproducen nuevamente repitiendo el ciclo hasta que dejan la zona en marzo.

De acuerdo con la investigadora del Instituto de Ecología, en total hay cuatro generaciones de mariposas en la migración de un solo año.

Son la tercera y la cuarta generación las que alcanzan a completar el viaje de regreso a su hábitat en Estados Unidos y Canadá. La siguiente generación que nace en estos países vuelve al ciclo “normal” de vida, sobreviviendo máximo un mes.

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La red ciudadana de monitoreo de mariposas monarca

Antes de llegar a la Reserva de la Biosfera, la mariposa monarca recorre varios estados de México, zonas donde también son cuidadas y monitoreadas por una red de ciudadanos.

En un informe que publicó en 2019 la Comisión Nacional de Áreas Naturales (Conanp) se indica que unas 10 mil personas participan en esta red ciudadana para reportar la presencia de las mariposas monarca. 

Estas personas, que no necesariamente son especialistas ni investigadoras, se dedican a vigilar su paso para informar dónde y cuándo las han visto y así trazar mejor sus rutas.

También realizan otras acciones como colocar letreros en los caminos para que las personas bajen la velocidad (si es que por ahí pasan estos seres).

Para conocer más, revisa este reportaje de Newsweek México sobre el programa Correo Real, una iniciativa de ciencia ciudadana.

El sitio Biodiversidad Mexicana, creado por la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (Conabio), indica que los principales estados por donde pasa la mariposa monarca antes de llegar al Estado de México y Michoacán son:

Coahuila, Nuevo León, Tamaulipas, Zacatecas, Querétaro, Aguascalientes, Guanajuato, San Luis Potosí, Hidalgo.

Aunque también se han registrado en menor grado en Baja California, Sonora, Chihuahua, Durango, Jalisco, Puebla, Morelos, CDMX, Veracruz y Tlaxcala.

La Reserva de la Biosfera de la mariposa monarca

Cada año, la mariposa monarca que migra del norte del continente llega a lo que se conoce como la Reserva de la Biosfera de la Mariposa Monarca.

Esta abarca el oriente del estado de Michoacán, en los municipios de Contepec, Senguio, Angangueo, Ocampo, Zitácuaro, y Aporo, y los límites con el poniente del Estado de México, en áreas como Temascalcingo, San Felipe del Progreso, Donato Guerra y Villa de Allende.

reserva biosfera mariposa monarca

Mapa de la Reserva de la Biosfera. Imagen tomada de Fondo Monarca.

De acuerdo con la Conanp, esta reserva tiene una superficie de 56 mil 259 hectáreas y desde 2008 es parte de la Lista del Patrimonio Natural de la Humanidad de la UNESCO.

La mariposa monarca elige este sitio para hibernar porque sus bosques templados se encuentran por encima de los tres mil metros sobre el nivel del mar.

Ahí abundan encinos, pinos, oyameles, cedros, entre otros árboles, que gracias a su follaje forman una atmósfera especial para las mariposas, con una intensidad de luz baja, una temperatura estable y humedad alta.

Biodiversidad Mexicana también indica que estos santuarios naturales les proporcionan protección contra eventos climáticos extremos y la tranquilidad que necesitan para ahorrar la energía para viajar de regreso.

¿Cómo hacer un turismo responsable en los santuarios de la mariposa monarca?

Para empezar, ¿qué rayos se considera “turismo responsable”? Para Biodiversidad Mexicana es una actitud de respeto hacia los lugares, personas y especies con las cuales una persona turista entra en contacto a lo largo de su estancia en el lugar que visita.

Cuando hablamos de las mariposas monarca se trata de respetarlas a ellas, su hábitat, los santuarios y a las personas que se encargan de su conservación.

Los santuarios de la Reserva de la Biosfera de la mariposa monarca abren al público año con año para que podamos ver de cerca este impresionante fenómeno y aprender más de él y de las visitantes.

En Michoacán, los santuarios de la mariposa monarca están en:

  • Ejido El Rosario en la Sierra Campanario.
  • Ejido Cerro Prieto.
  • Ejido Senguio en la Sierra Chincua.

En el Estado de México:

  • Ejido La Mesa en Sierra Campanario.
  • Ejido El Capulín en Cerro Pelón.
  • Ejido San Mateo Almomoloa en Piedra Herrada.

Sin embargo, es muy importante seguirtodas las reglas del lugar para no molestarlas ni interrumpir sus procesos naturales.

Gabriela Jiménez reconoce que el esfuerzo de los lugareños de estas zonas ha sido enorme para asegurarse de que nadie las moleste.

“Ellos están pendientes de que las reglas se cumplan, aunque nunca falta la persona rebelde que siempre va a protestar y que le molestan las reglas”, comparte a Animal MX.

Jiménez añade que las poblaciones aledañas a la reserva están muy involucradas con las acciones para cuidar los santuarios debido a que se les ha dado la oportunidad de generar negocios, algunos sustentables, relacionados a la llegada de la mariposa monarca.

“Viven de las monarca, pero sin dañarlas”, comenta y explica que por estas visitantes se han generado “guías turísticos, renta de caballos, restaurantes, venta de artesanía y hasta talleres para generar conciencia” en la zona.

Para visitar otros sitios: A menos de tres horas! Escápate a estos pueblos mágicos cerca de la CDMX 

Ahora sí, ahí te van normas muy importantes que debes seguir para ver a las mariposas monarca:

  • Es muy importante no molestarlas, ya sea intentando agarrarlas o haciendo ruido, pues esto hace que eleven el vuelo y gasten la energía ahorrada necesaria para su vuelo de regreso (¡recuerda que recorren cuatro mil kilómetros!)
  • Por favor, no tomes fotos con flash. La razón es muy parecida a la anterior, pues esta luz puede alterar su estado de hibernación y hacer que vuelen y se separen de su grupo.

Ten cuidado de no molestarlas, recuerda que ellas no están para posar para ti.  Foto: Adolfo Vladimir para Cuartoscuro

  • Si se posa una mariposa monarca en ti, siéntete una persona afortunada, pero si no, evita tocarlas y tomarlas. Esto se debe a que sus alas están llenas de miles de escamas que las protegen de factores ambientales y que son sensibles al tacto, por lo que pueden desprenderse con facilidad.
  • Aunque hay a quienes se les hace fácil, es muy importante que nunca te lleves una monarca, incluso si está muerta. Esto tiene una razón, pues tanto Biodiversidad Mexicana como Gabriela Jiménez coinciden en que tienen una parte importante en la cadena de la vida de los bosques de los santuarios: al morir, regresan a la tierra en forma de nutrientes.

Y de hecho, el sitio de la Conabio también indica que estos cadáveres generan una alta concentración de sustancias químicas naturales y las y los investigadores estudian que quizá es gracias a ella que las monarca encuentran fácilmente los sitios de hibernación.

Asegúrate de seguir TODAS las indicaciones que te den y nunca salirte de los senderos marcados.

Aunque no están en extinción, Gabriela Jiménez nos recuerda que las mariposas monarcas también son unas polinizadoras muy importantes, más eficientes que las abejas.

Ahora que ya sabes lo que hay detrás de este espectáculo natural, si visitas los santuarios sé responsable y cuida a esta especie.