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Ago 13/2021

Ni muy muy, ni tan tan: la bugambilia no es cura para covid (ni el gobierno la recomienda)

Unsplash: Mike Castro/ Fusion Medical

¿Cómo que hay una planta que se llama vaporub? ¿Es cierto que el gobierno recomendó tomar bugambilia como sustituto de oxígeno? Esta y muchas otras dudas, críticas e indignaciones surgieron a partir de un tuit, que abrió una discusión sobre la herbolaria y el covid.

Si no sabes de qué rayos estamos hablando y quieres entrarle a la discusión con información verificada, échate esta nota porque te vamos a contar todo lo que sabemos al respecto: 

Resulta que un usuario de Twitter denunció el caso de una familia que intentó tratar con remedios tradicionales (sin buenos resultados) a un paciente covid que requería oxígeno. 

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El problema, recalcó el usuario, es que esos remedios los sacaron de una página del gobierno federal que no “tenía ninguna advertencia”. 

Revisamos la referencia y entonces encontramos que sí, hay una página del gobierno donde se menciona la herbolaria, peeeero en ella no se habla de que las plantas fueran para curar COVID.

Lo que dice la página del gobierno sobre las plantas medicinales

La página de donde la familia sacó la idea de tratar el COVID con bugambilia y cebollas, según la denuncia en Twitter, es una nota informativa que la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) publicó el pasado 29 de marzo de 2021.  

En el texto, la Semarnat explica que 90% de la población mexicana ha optado por alguna de las 4 mil 500 plantas medicinales de México por lo menos una vez en su vida; también señala algunos ejemplos de hierbas y plantas que han sido usadas con fines medicinales por comunidades mexicanas. 

Pero en ningún lugar del texto se afirma que esos remedios tradicionales pueden usarse para curar o tratar COVID, o alguna otra enfermedad específica. Es más, ni siquiera dice cuál es la forma correcta de emplearlos. 

De hecho, la fuente original de Semarnat es esta otra nota que la Dirección General de Comunicación Social de la UNAM publicó en 2017. Sí, dos años antes de que supiéramos que esto del COVID llegaría a nuestras vidas (suenan violines).  

Y en la nota original el doctor Roberto Campos Navarro, académico de la Facultad de Medicina de la UNAM, aclara que “aunque es relativamente fácil acceder a las plantas medicinales, antes de consumirlas es necesario conocer sus propiedades, funciones, dosis y contraindicaciones”.

Importante: La medicina tradicional tampoco se autoreceta

Las vacunas, la medicina tradicional, los antibióticos y hasta el mismo proceso de intubación tiene sus limitaciones y esto nos lo recuerda Paloma García, especialista en herbolaria y medicina tradicional. 

“Una persona que ha recibido herbolaria y todos los mejores tratamientos médicos que le ha tocado la suerte de recibir puede llegar a morir, porque ni la herbolaria ni ningún medicamento nos vuelve inmortales”, explica.

“Hay gente que con una pastilla se le quita la tos, y hay gente que ni al ser intubada sobrevive, y esto pasa porque nuestra salud ya no alcanza”. Y pues sí, a veces se nos olvida que somos mortales.  

La especialista señala que cualquier tipo de medicina “son maneras de aproximarnos a la salud y todas tienen su alcance y su limitación”, pues tanto en medicina tradicional, occidental y nuclear hay cosas que curan, otras que calman y otras que son nada más placebos. 

“Las personas llegan a la medicina que está a su alcance y puede ayudarles. El criterio y el sentido común te va a ir diciendo hasta dónde llegaste al límite para que pases al siguiente nivel, y saber cuándo algo no te está sirviendo”, señala.

García nos recordó que la medicina que normalmente compramos en la farmacia tiene su origen en las plantas y señaló que la bugambilia tiene efectos antitusivos importantes (es decir, ayuda contra la tos). Pero eso sí, advierte que tampoco se trata de andar levantando bugambilias de la banqueta. 

“Si me la tomo a tontas y a locas pues no le voy a atinar. Necesito ir con alguien que sepa. Todas las medicinas son herramientas y las herramientas mal usadas nos pueden dañar”, señala. 

Entonces pues no, nada de andarse automedicando ni con tecito de guayaba, porque la experta dice que es importante saber cantidades, formas de preparación y modo de empleo antes de consumir cualquier tipo de medicina, así se trate de un tecito de manzanilla o de un paracetamol. 

Por otra parte, la doctora Rocío Tirado, académica de la Facultad de Medicina de la UNAM, nos dijo que hay muchos artículos que apoyan que la medicina tradicional puede ser utilizada para disminuir algunos síntomas como tos, fiebre o malestares generales del resfriado,  y no solo en México, sino también en otros países como China e India. 

Sin embargo, dice que si bien algunos remedios tradicionales pueden ayudarnos a sentirnos mejor, eso no significa que estén “curando” la enfermedad o que puedan ser sustitutos de otro tipo de tratamientos especializados para atender COVID

En lo que ambas especialistas coinciden es en que el hecho de tratar los síntomas con medicina tradicional no significa que no se pueda también acceder a medicamentos farmacológicos y, sobre todo, recibir la vacuna contra COVID. 

“Lo importante es sumar, una cosa no excluye a la otra”, dice Paloma García.

Y ya que andamos por aquí, también nos encontramos con esta muy bonita plataforma de la Universidad del Paso Texas, en donde explica el nombre científico de las plantas y sus posibles usos y propiedades. 

Aquí también nos recuerdan que “la información anecdótica no es una forma confiable de evidencia para el uso seguro de ningún producto a base de hierbas. Las hierbas medicinales pueden ser una opción terapéutica, pero solo si se usan correctamente y bajo la guía de un profesional”. 

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Lo tercero: Sí, hay una planta medicinal conocida como “Vaporub”  

Aunque algunas de las personas que entraron al debate estaban más preocupadas por temas políticos, hubo a quien le pareció más gracioso burlarse de que el gobierno se inventó que una planta se llama “vaporub”, así como la pomada que compras en la farmacia. 

Y para aclarar las dudas de una vez por todas le preguntamos a Paloma García, quien nos confirmó que así se llama popularmente, así se le conoce y así la venden. 

Pero si todavía no te parece información suficiente, entonces pícale a este enlace y consulta este artículo publicado en la plataforma científica Scielo, que por cierto salió de esta bonita tesis de la UNAM

Ahí explica que la planta Plectranthus coleoides c.v. mintleaf también es conocida como vaporub,  y  se utiliza en la medicina popular para problemas respiratorios. 

Y pues no, nadie va pedir una ramita de Plectranthus coleoides c.v. mintleaf en el mercado.

Ahora, el vaporub no es la única planta que ha sido estudiada. Por ejemplo, en la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos también se encuentra una investigación de 2017 que reunió varios estudios e investigaciones sobre la hoja de guayaba. Los autores señalan que realizaron una revisión exhaustiva de la literatura desde 2004 hasta 2016.

En esta revisión, se encontró que “se ha demostrado que los extractos acuosos y orgánicos de las hojas de guayaba tienen actividad antibacteriana”. También se identificó “el potencial de las hojas de guayaba como tratamiento antiinflamatorio y como agente estimulante del sistema inmunitario”.

En el caso de la bugambilia encontramos esta investigación que se hizo en ratones, en dónde los resultados “confirman la actividad hipoglucemiante de esta planta”. Lo que significa que sus propiedades podrían emplearse en el tratamiento de diabetes. 

También nos encontramos este otro artículo que es una revisión y discusión de las evidencias científicas sobre los efectos de los compuestos organosulfurados de vegetales del género Allium, al que pertenecen las cebollas y los ajos, como potenciadores de la respuesta inmune. 

Pero hay que aclarar que ninguno de los estudios que encontramos sugieren que las hojas de guayaba, el vaporub, la cebolla o la bugambilia puedan curar o prevenir COVID-19

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